Justificación

La Formación Profesional se encuentra en un momento clave de transformación. Los cambios sociales, tecnológicos y productivos exigen una revisión profunda no solo de los currículos, sino también —y especialmente— de las metodologías con las que se enseña y se aprende. En este contexto, el CPIFP Bajo Aragón ha asumido un papel activo y comprometido con la innovación educativa, la mejora continua y la adaptación real de la enseñanza a las necesidades del alumnado y del entorno profesional.

Nuestro centro

El CPIFP Bajo Aragón es uno de los nueve Centros Públicos Integrados de Formación Profesional de la Comunidad Autónoma de Aragón. Fue además uno de los primeros centros integrados creados y el único ubicado fuera de una capital de provincia, lo que refuerza su vocación de servicio público y su función vertebradora del territorio. Desde su etapa inicial como centro integrado, ha apostado de forma decidida por la calidad, implantando tempranamente un Sistema de Gestión de Calidad y obteniendo la Carta Erasmus E-TERUEL01, la primera concedida a un centro no universitario en la provincia de Teruel.

Esta trayectoria de mejora continua ha ido acompañada de una fuerte apuesta por la innovación metodológica. En particular, el centro se ha consolidado como un referente en la aplicación de metodologías activas, especialmente el Aprendizaje Colaborativo basado en Retos (ACbR), implantado con éxito en todos los estudios de la familia profesional de Informática. Esta experiencia ha permitido no solo mejorar la motivación y el aprendizaje del alumnado, sino también generar conocimiento pedagógico transferible, hasta el punto de que profesorado del propio centro participa en la formación de otros docentes de la comunidad autónoma.

El marco de la Excelencia

Este recorrido previo cobra especial relevancia tras la designación del CPIFP Bajo Aragón como uno de los 45 centros integrantes de la Red Nacional de Centros de Excelencia de Formación Profesional, según la Orden EFP/717/2022, de 22 de julio. La pertenencia a esta red supone asumir un compromiso explícito con la innovación, la excelencia y la transformación de los procesos formativos, respaldado además por una dotación económica significativa destinada a la mejora de infraestructuras, recursos y metodologías. La propia convocatoria identifica como elementos distintivos de los centros de excelencia la aplicación de metodologías activas, la digitalización aplicada, la sostenibilidad y la exploración de nuevas formas de organización e impartición de los currículos.

Sin embargo, la concesión de la Excelencia no se entendió en el centro como un punto de llegada, sino como un punto de inflexión. La experiencia acumulada demostró que no todas las metodologías activas pueden implantarse de la misma forma en todas las familias profesionales. Mientras que en entornos como la Informática el trabajo por retos resulta natural y viable, en familias como Mantenimiento de Vehículos surgen limitaciones estructurales claras: el elevado coste de los vehículos, la necesidad de grandes espacios físicos y la complejidad logística dificultan una aplicación directa y sostenida del Aprendizaje basado en Retos.

Esta reflexión enlaza con una problemática más amplia de la Formación Profesional. A pesar de su creciente relevancia en el discurso educativo, la FP sigue arrastrando una consideración social secundaria y una importante carga de estigmas. A ello se suma una realidad compleja en las aulas: una parte significativa del alumnado procede de experiencias previas de desmotivación o desconexión con el sistema educativo, mientras que las metodologías docentes continúan, en muchos casos, ancladas en modelos tradicionales pensados para un contexto educativo y social muy diferente al actual.

¿Porqué AbAFP?

Durante décadas, la enseñanza en FP ha seguido esquemas lineales basados en clases magistrales, desarrollo secuencial de contenidos y evaluación fundamentalmente mediante pruebas finales. Aunque en los últimos años se han incorporado metodologías activas, estas suelen aplicarse de forma parcial, coexistiendo con modelos tradicionales. La implantación total de metodologías como el Aprendizaje basado en Proyectos o en Retos presenta dificultades reales, especialmente en lo relativo a la evaluación objetiva y al cumplimiento íntegro de los currículos oficiales.

Es precisamente en este punto donde surge la necesidad de una alternativa metodológica específica para la Formación Profesional industrial y técnica. Como resultado de este proceso de análisis, reflexión y experimentación, se diseña la metodología AbAFP (Aprendizaje basado en Actividades para Formación Profesional). Este modelo mantiene los principios fundamentales de las metodologías activas —participación del alumnado, aprendizaje significativo, contextualización profesional y uso de recursos digitales—, pero los articula a través de actividades estructuradas, evaluables y plenamente alineadas con los resultados de aprendizaje del currículo.

La metodología AbAFP comenzó a implantarse en el curso 2023/2024 en el módulo Circuitos Eléctricos Auxiliares del Vehículo (2.º curso del Grado Medio de Electromecánica de Vehículos), donde el alumnado trabaja el 100 % del módulo bajo este enfoque. Posteriormente, se ha extendido al módulo Sistemas de Carga y Arranque de 1.º curso, con la previsión de que, a partir del curso 2024/2025, se implante de forma completa en todos los módulos de segundo curso de Electromecánica de Vehículos del centro.